
La cantidad se ajusta al movimiento muscular, para un resultado descansado y no rígido, con una expresión que sigue siendo vuestra.
El entrecejo, la frente y el ángulo externo del ojo pueden tratarse juntos o por separado, según las líneas que os molesten y cómo se mueve el resto del rostro. El primer tratamiento suele quedarse moderado, para que veáis el cambio antes de añadir nada. Se planifica una revisión cuando el efecto ya se ha asentado, mirando el movimiento y el equilibrio y no el calendario.
El efecto es temporal y se revisa, no se repite según un calendario fijo. La primera visita marca ese ritmo.